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Las andanzas de Lu*

Obama, premio Nobel de la Paz???

Obama, premio Nobel de la Paz???

¿Estamos todos locos?? Qué ha hecho el tipo además de ser negro??

No ha retirado las tropas de Irak, es más, mandó más soldados; no ha cerrado Wantanamo, ha tomado medidas ultraproteccionistas jorobando al los pobres países limosneros, no quiere firmar el pacto de Copenaghe para retrotra er el cambio climático...

¿De qué Paz me hablan? Sólo es negro y tiene mucho marketing! En la cancha se ven los pingos y éste pingo ha demostrado no tener los huevos que se necesitan... No ha detenido la construcción del muro de la Vergüenza que separa nuestros países, no ha tomado medidas para evitar que los fanáticos norteamericanos maten a escopetazos a mis paisanos... Ellos, quienes tienen la culpa de la migración! Ellos que exprimen hasta la miseria a los pueblos y su gente no tiene más remedio que buscar en otros suelos para sobrevivir...

Dicen que le dieron el premio por "lo que puede hacer"... bajo esa manipulable premisa yo quiero también un nobel por los cuentos y novelas que algún día vaya a escribir... Hay tantas personas que de verdad trabajan por la paz, por la gente, desde la trinchera, sin aspavientos. Este tipo lidera al país más poderoso del mundo y todos sabemos que el poder sólo se logra pisoteando a otros. La palabra PAZ vinculada con estos personajes carece de sentido: Paz, Coca-cola, Mc Donalds... Qué mundo pelotudo por dios!

 Qué mundo pelotudo...

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Cierre 2009 del Taller de Lectura Infantil "Juguemos a Leer"...

 

El sábado 5 de diciembre dimos por concluído un ciclo más de nuestros Talleres de Lectura Infantil, mismos que se vienen realizando desde hace 4 años en La Libre, un lugar que nos da cobijo, acompañando nuestro sueños y alegrías.
 
El cierre de los talleres conjugó magia, alas, esperanzas ¡y muchos libros! de la mano de la Lic. Lucero Gómez Cruz - Taller "Juguemos a Leer" (niños de 7 a 6 años) y de la Prof. Paz Herón, Taller "Colorín Colorado" (niños de 3 a 6 años).

Fué un año pleno, el 2009 puede sentirse satisfecho pues dió la bienvenida a nuevos lectores, muchos fueron los niños que descubrieron juntos la hermosa literatura; la lectura es un proceso que nunca termina de maravillarnos, un proceso que dura toda la vida, que madura a base de tiempo, paciencia y dedicación, de tardes invertidas en lograrlo, de amigos que poco a poco vamos conociendo.... Hemos dado el primer paso ¡sigamos creciedo!

Sólo resta agradecer una vez más -¡y muchas, muchas más!- a quienes lo hicieron posible... Qué curioso, me he quedado sin palabras para expresar lo que hemos compartido, como la emoción me invade (y me salta alguna que otra lagrimita...) los dejo con un videito que resume la maravillosa tarde que vivimos:

¡Gracias!
Lucero Gómez Cruz*

 

Visitá la página del Taller: www.juguemos-a-leer.blogspot.com

Mi tía Sara...

Mi tía Sara...

Este es uno de los trabajos que he hecho para mi especialidad... creo que es uno de mis escritos más logrados. Si bien, la tía Sara si existió, y algunas anécdotas son verdad, los entresijos de la historia pertenecen absolutamente a lo que llamamos ficción...

 

Y la tía Sara se murió así, tan flaca, tan blanca, tan sin dientes como era. A nosotros nos avisaron “ya se murió” y la verdad es que yo no sentí ninguna pena, pero mi mamá, mi mamá si que la echaría de menos. Yo a la tía, no es que no la quisiera, lo que pasa es que recuerdo cuando me llevaban a pasar las vacaciones a su casa, en el agobiante calor del puerto de Tampico, siempre vieja, siempre roída, siempre llena de esas cucarachas grandotas y voladoras; por eso no me gustaba visitarla, además porque no tenía aire acondicionado y todo tenía ese olor a viejo, ese olor a desteñido, a tortilla tiesa, a orines de gato, hasta Chela, su única hija, olía a orín de gato viejo.

Ya te decía yo que mi mamá si la echaría en falta, y es que la tía Sara fue la celestina de sus amores con mi padre en aquellas épocas en las que las señoritas decentes debían noviar con chaperón, mi madre era la favorita de la tía “porque le lavaba todos los días los pisos y el zagúan”- me contaba mi mamá, “porque me hacía querer para que me invitara a pasar las vacaciones en su casa”. Yo no puedo comprender cómo mi mamá quería pasar sus veranos ahí, incluso antes de conocer a mi papá, y es que no era sólo la tía con los pelos ensortijados la que no me gustaba, no me gustaba tampoco Chela, mi tía Chela (que en realidad no era mi tía sino mi prima porque la tía Sara en realidad no era la tía de mi mamá sino su prima, una de las hijas grandes de una hermana de su papá, osea de mi abuelo)… como sea, no puedo entender cómo le gustaba a mi mamá pasar sus veranos ahí porque Chela siempre molestaba, porque escondía las cosas, las mías y las de mi mamá, porque Chela siempre estaba leyendo libritos “vaquero”, esos libritos en donde las mujeres y los hombres se besan de manera obscena y Chela me los mostraba a escondidas haciendo señas de diablura.

La tía Sara, según cuentan los que tienen la memoria fresca, no siempre estuvo tan tirada al catre, pues cuentan que provenía de una familia de la alta alcurnia tamaulipeca y dicen que ¡hasta había viajado en el tren con el mismísimo Venustiano Carranza! allá por principios del siglo pasado; dicen que cuando su familia era invitada a pasear en el tren presidencial, su mamá le peinaba los largos rizos dorados y los amarraba con dos listones blancos haciendo juego con sus zapatos de charol y sus calcetines de encaje traídos especialmente desde España, de eso no se acuerda ya nadie pero todos me los contaron. La tía Sara tenía 9 años cuando le tocó que los revolucionarios volcaran el tren en el que viajaba con el Presidente, Don Venustiano no se murió, el que si se murió fue el papá de mi tía y con él las alcurnias, los listones blancos y los calcetines de encaje.

Pero la tía Sara –dicen- era bonita, bonita y de ojos azules, bien güerita y tocaba el piano, por lo que no le fue difícil conseguirse un buen marido, un marido militar que la adoró hasta la locura, llenándola de hijos y de cuernos. Dicen que su casa siempre cambiaba según el humor variable de mi tía, según los nuevos hijos extramaritales que iba regando el tío y según las angustias calladas que guardaba para sí la Sra. Doña Sara Hernández. Así, cuentan que un día, el día que justamente a mi papá se le ocurrió llevarle a mi mamá la única serenata de su vida, le extrañó bastante que en el balcón que daba a la calle, y que hasta hace unos días había sido la recámara de las visitas, nadie le prendiera la luz como señal de aceptación; allí se quedó el joven enamorado, cante y cante con el mariachi que le salió re-caro y con las ganas de ver asomados -a escondidas- los ojitos de su novia y nomás nada… Pasada una semana mi papá que ya no aguantaba el poco agradecimiento de mi madre, sacó valor de donde pudo y le preguntó -¿te gustó la serenata?- ¿cuál?- le contestó sorprendida mi mamá, -¡pues la de la otra semana!-… Como mi tía, ya te dije, era la chaperona lo que equivalía a estar presente (en medio) de todas las conversaciones, declaraciones y disgustos, se acordó: -Aaahh ¿el de la música era usted Pablito?- y soltó una carcajada raspadota por el tabaco de los puros que le traían de Cuba y que no le gustaban pero los fumaba pa’ darle la contraria a su marido y para hacer murmurar a todas las viejas chismosas de la alta sociedad; es que lo que no sabía mi papá, era que esa misma semana al tío se le ocurrió echarse otra “capillita” de 20 años (decía que su esposa era la Catedral) y Sara no tuvo más remedio, para contener su ira y su vergüenza al qué dirán, que tirar las paredes que había levantado tres días atrás y volver a poner la recámara principal donde mi papá creía estaba entonces la recámara de las visitas y donde se suponía tenía que haber dormido mi mamá la noche de la serenata. -¡¡¡Ayyyy tía!!!- Se lamentó mi mamá y ahí mismito se murieron para siempre las ganas de mi padre por tener algún gesto romántico a posteriori mientras la tía Sara seguía riendo y echando humo.

Ya te conté que a Sara la adoraba el marido, si, la adoraba con todas sus fuerzas a pesar de andar de cusco y cabrón con cuanta “capillita” podía tirarse, y mi tía lo sabía, por eso le crió bien derechitos a sus doce hijos (y a cuanto hijo se quedara sin la madre que lo había parido), por eso le aguantaba las noches en que borracho quería manosearla con ese olor bien fuerte de macho y la tía Sara abría las piernas más por miedo a ganarse un buen trancazo que por mansita. Por eso siempre andaba tirando paredes y levantando otras, semana a semana, construyendo y demoliendo balcones de modo que un día uno comía donde la semana anterior había ido a bañarse; por eso lo cuidó cuando se enfermó, por eso le lloraba en el patio de atrás a la sombra del árbol de aguacates para que nadie se diera cuenta de cuánto lo iba a extrañar ¡era dura de pelar la condenada! Cuando el marido se murió, mi tía no lloró nunca más, no lloró ni cuando se le murieron once de sus doce hijos, ni cuando los hijos del marido la dejaron con una casa a medio demoler, llevándose todo el dinero del padre, ni cuando el árbol del patio jamás volvió a dar un solo aguacate… ¡pero no se secó eh! No, está ahí, todavía bien vivito, como recordando los tiempos en que la tía no tenía que vender tamales para poder comer, como un santuario de las épocas en las que iban y venían paredes y banquetes. Por eso no me gustaba visitarla, porque teníamos que dormir con mosquiteros, sobre todo en las epidemias del dengue, porque de noche la escuchaba respirar muy alto como lamentándose, casi, casi como muriéndose. Nunca comprendí por qué mi mamá prefería dormir en esos colchones de resortes salidos en vez de parar en la cama de alguna de sus hermanas donde, además de estar mis primos, había aire acondicionado, alberca y columpios; tampoco pude comprender a dónde iba a parar el dinero que le enviaba mi mamá todos los meses porque mi tía siempre andaba sin un quinto y con los zapatos rotos, es que, nos enteramos después, la Chela andaba de novia con “uno de esos tipos”, y como era retrasada a mi tía no le importaba que el hombre ese le sacara todo el dinero, que Chela le robaba, para jugárselo en cualquier palenque con tal que Chela conociera “el calor de un hombre”.

Y así se murió, me cuenta mi mamá, despacito, como un pajarito, con esos ojos azules (que yo veía grises de tantas cataratas) bien abiertos como mirando al cielo, me dice mi mamá que la bañó, le puso un camisón blanco y bien planchado, la peinó, hizo sacar la vajilla de porcelana mientras Chela le peleaba -¡Es para las visitas!- -¡qué visitas ni que nada Chela, a esta casa no viene ya más nadie, a no ser que venga la mismísima muerte a llevarse a tu madre!-. Le preparó un banquete sólo para ella, y Sara hablaba, recordaba al hombre que la amó, a sus doce hijos, a su sobrina la que venía a pasar los veranos cuando era joven y que venía a limpiarle los calzones cuando en la casa las paredes apestaban a podrido (…) Ya la vas a conocer a Chela… Siempre que vuelvo a Tampico me acuerdo de mis vacaciones, fíjate lo hermoso que se ve el mar desde acá arriba, no se nota el chapopote que han vertido las refinerías; ya vas a sentir la brisa inconfundible cuando bajes la escalinata, el calor te va a pegar en la cara pero no te va a doler porque es un calor bonito, un calor que huele a jaiba… Bueno, ya vamos a aterrizar… me contó mi mamá que al final del banquete la tía Sara sólo se quedó así como dormidita.

 

Lucero Gómez Cruz

3 años tolón!!!

3 años tolón!!!

Si a pesar de mi mal humor al despertar, mis días de histeria y locura, sigues conmigo; si a pesar de tu autismo voluntario y tu tajante noción de la verdad, sigo contigo...

Podemos enumerar cientos de lógicas razones por las que no estar juntos, si hiciéramos caso a los otros tendrían mucha razón, pero ¿qué quieres que te diga? eres mi mejor amigo, mi mejor maestro, mi mayor misterio

¡Hace 3 años nos casamos ton tolón!

 

Lu*

La vida es una moneda...

La vida es una moneda...

Y uno que se hace problemas por tantas y tantas pelotudeces... Éste es el tipo de cosas que uno no debe poner ¡nunca!, no ahora ¿por qué ahora? No lo entiendo, no lo creo... ¿muertos? Pero son jóvenes, pero son buenos, son padres, tienen tantas ilusiones, justo ahora ¿por qué ahora? la pta que lo parió... Escribo y no lo creo, no lo creo...

A la memoria de Claudio "el negro" y Pamela Barroso (q.e.p.d)...
La vida es una moneda
quien la rebusca la tiene
ojo que hablo de monedas
y no de gruesos billetes.

Mi vida es una hoja en blanco
un piano desafinado
diez dedos largos y flacos
y un manojo de palabras.

Sólo se trata de vivir
esa es la historia
con la sonrisa en el ojal
con la idiotez y la cordura de
todos los días,
a lo mejor resulta bien.

La gente sueña que sueña
la calle sigue que sigue
el taxi gira que gira
el cielo y la ancha avenida.

Los días cantan la historia
del hombre al borde del hombre
los días cantan mañanas
los días no tienen miedo.

Sólo se trata de vivir
esa es la historia
con un amor, sin un amor,
con la inocencia y la ternura
que florece a veces.
A lo mejor resulta bien.

Si nos inunda el asfalto
de sensaciones profundas
gocemos bien nuestro aahogo
que es nuestra imagen fecunda.
Fito Paez

Ay Lucerito... ¡¡¡¿otra vez?!!!

Ay Lucerito... ¡¡¡¿otra vez?!!!

Estoy en crisis,

¡La pta que lo parió!

Crisis de fin de año supongo...

 

Crisis de qué chingados me voy a encontrar en México que no sea un mundo que dejé atrás y que no me pertenece ya. Crisis de que estoy por cumplir 35 años y el pinche reloj biológico avanza y quiero tener hijos pero no ahora ¡quiero esperar! Crisis de para dónde chingados va mi vida... cuáles son los siguientes pasos que tengo qué dar... Yo y mis pinches crisis... me quedan 30 años (por lo menos) por delante y no quiero llegar a vieja y sentir que no hice un carajo con mi vida...

 

En fin... supongo que el agotamiento de fin de año y mi próximo viaje a México me tienen rara... tengo miedo por lo que voy a encontrar allá... allá no queda nada mío, sólo recuerdos, gente que quiero pero con la que sé que ya no tengo nada en común... También es que ya bajó el trajín laboral, terminan hoy las clases, la especialidad entró también en receso y tengo mucho tiempo libre y no sé qué hacer con él! Acá en la oficina me aburro... no hay nada para hacer, y no lo habrá hasta el año que viene, pero tengo que venir a cumplir 8 horas diarias y me aburro...

 

Supongo que hoy en la noche me compraré una cerveza, brindaré conmigo misma por todo lo que logré este año (que es mucho aunque ahora me queje), empezaré a leer un buen libro y a "bajar" de a poco... Me siento como en "Como agua para chocolate" cuando Tita no sabía que hacer con sus manos pues estaban libres de las órdenes de su mamá"... bueno... así me pasa, no sé qué hacer con mi tiempo y sobre todo con mi cabeza "vacía"...

 

Enseñar te desgasta, estregas todo, das todo y si... al final te vaciaste y hay que volver a construirte de a poco, como un rompecabezas; con música, libros, algo que te ayude a volver a ser tú misma, reconstruirte, reformularte, repensarte, replantearte, renovarte. Después de tanto dar y de caminar segura, de pronto es como que te pierdes y tienes que volver a encontrarte. ...

 

Si, es también el miedo a lo que vendrá, y el pánico de verme al espejo y no encontrar el reflejo que quiero ver, el reflejo que he creído contruir... Tengo miedo de cerrar los ojos por la noche y  volver a abrirlos nunca más, tengo miedo de las horas que pierdo, de los minutos que pierdo, de ese tiempo que se escapa entre mis manos sin poderlo detener...

 

Y este pinche mundo no ayuda demasiado... la verdad es que a veces ya me quiero bajar, porque tampoco yo lo ayudo demasiado; en el aula, si, siempre digo "en el aula" pero se necesita mucho más que palabras y deseos de cambiar para hacer un cambio. Y tengo el defecto de dejar el corazón en lo que hago, con mis alumnos, con mis estudios... no entiendo otra forma de hacer las cosas que no sean con pasión y la pasión agota...

 

En fin, estoy agotada y quiero llorar...

 

Lu*

Mercedes Sosa ha fallecido...

Mercedes Sosa ha fallecido...

Ya te fuíste Mercedes y los que nos quedamos, nos quedamos medio huérfanos sin tí... yo no soy de acá pero te escuché desde chiquita y bueno, ahora me falta un pedacito de corazón, ese en donde tu vivías... Hasta luego querida, hasta luego...

¡Basta, basta dejen de morir! que el mundo se está quedando vacío...

Lucero*

Hablemos Todos...

Infórmate antes de opinar, no sigas a la manada, investiga, lee, averigüa...

Esta ley necesita de todos ¿esperaremos otros 25 años? De tí dependen las voces que hablarán por este país.

http://www.argentina.ar/hablemostodos

 

19 de Agosto de 2009...

19 de Agosto de 2009...

Me acordé, pero no tuve tiempo ¡qué bueno!

Si, un año más acá... ¡ya son 4! Sigo renegando, extrañando, aprendiendo, pero sobre todo me sigo sorprendiendo, de mí y de quienes me rodean... Este último año ha sido demasiado bueno (hasta miedo me da...), los estudios removieron los duendes casi adormecidos, renovaron la promesa para el logro de mi más grande objetivo (escribir y publicar); me regalaron también una buena amiga a quien ya conocía y apreciaba pero que este año, por compartir "el aula", pude conocerla de verdad y quererla mucho, mucho, tal como se lo merece: Mi Vero.

La brega de este último año me devolvió a la escuela, alumnos, tiza y pizarrón, trinomio perfecto donde puedo desplegar mi lengua intentando enseñar mucho más que una simple ciencia; llegar a la conciencia, tocar corazones e iluminar caminos, esas son mis pretensiones. Demostrarles con el ejemplo que todo es posible si se anhela, se confía y -sobre todo- se suda. La diferencia de edades por primera vez en mi historial docente es notoria, ya no sólo les hablo de ilusiones, ahora puedo hablarle de vida y experiencia. Oficialmente, para el sistema ¡ya soy una docente! sólo tengo que esperar que en febrero llegue la cédula (¿febrero?), esperar ha sido un buen ejercicio para mi impaciencia y todo llega: Si, todo llega.

Mi hermoso taller (¡mi hermosísimo talller!) ya camina sólo, mi pequeña isla en la semana, mis dos horas de paz, inocencia, dulzura, sonrisas porque sí; ilusiones intactas y un mundo que se abre sin fin. Mis pequeños lectores y grandes escritores, sin duda un regalo de la vida poder ser parte de su infancia, de sus hermosos años de luz cobijados por los libros, sembrando esperanzas. ¡Cómo los quiero mis chamacos! Gracias: Simplemente gracias.

La razón por la que estoy aquí sigue vigente y adelante, con sus entuertos propios de la convicencia y los cansancios, pero al llegar cada noche, cuando lo siento llegar a la cama, arroparme, rozar mis pies desnudos con los suyos, sus palabras de amor (sólo porque piensa que estoy dormida), su ciudado para no despertarme cuando prende la tele, sus brazos rodeando mi cintura... Me hacen tocar el cielo, un cielo que no se desvanece al despertar, a pesar de mis malos humores cuando salgo de la cama. Estoy aquí por tí, te amo: Jorge te amo.

Mis amigos, que se mantienen a pesar de las distancias y las pérdidas, pérdidas de amores, padres, abuelas y alguna que otra utopía. Esas personas que han decidido acompañarme y que ¡gracias dios! dejaron que yo los acompañe a través de las risas y las desilusiones, ejemplos de vida, de fé y valentía. Tengo pocos y a la vez muchos, cada uno ocupa un lugar definido en mis oraciones nocturnas, las divertidas tardes de asado, debates y aprendizaje, las noches de liberación y demostraciones del "poder femenino". Las muestras de cariño y confianza por el facebook y los mails, ellos son la prueba de que algo habré hecho bien... No los nombro a todos pero ustedes sabe quienes son (Paty, Paloma y Pinty ustedes son por gracia divina amigas con quien comparto la sangre). Por favor!: Quédense conmigo.

Y por último, pero encolumnando mi vida y destino, están ellos... Papá y Mamá, Galileo y César, Lilia y Mabel. Mis padres los de las lecciones, el apoyo, el inconmesurable amor aprueba de rayos y centellas, a prueba de años, ellos que hicieron a esta mujercita que humildemente, en cada acto, busca su aprobación y llenarlos de orgullo. Mis hermanos, a quienes a pesar de la lejanía llevo (desde el 86) a cada uno de la mano, sintiéndome un poco mamá, un poco ejemplo, un poco responsable; hombres ya, a pesar que los sigo viendo como niños, hombres ya buscando cada uno como hacerle frente a la vida y construir su destino. Querida Lilia, gracias por amar a mi hermano chamaca bonita, gracias por ser tan mujer y gracias por obligarlo a merecerte; Mabel, mi hermana, suegra, amiga, cuñada, compañera, confidente, eres el maravilloso plus que coronó el apellido Capello... La familia, desde siempre y como nunca: Una maravillosa familia.

Termino ya porque la ropa blanca me espera y hay un sol ideal para borrar lo que el jabón (y mis manos aún inexpertas) no pueden. Después me iré al centro y pasearé, cual reina de la primavera, saludando a todos; cuando la siesta caiga sobre Mercedes volveré a casa donde afortunadamente todo estará donde tiene que estar... 4 años y es tanto lo que he ganado! No diré más pues sería redundar; me despido pues dejándoles un "buenos días" y a promesa de seguir siendo fiel a mis principios y motivaciones, se los debo a ustedes: Se los brindo a ustedes.

Lucero*

Mi pequeño Paraíso...

Mi pequeño Paraíso...

Ayer, después de semanas de correr y correr, por fin pude detenerme. Sentarme, relajarme, descontracturarme... Así poco a poquito, mientras mi cabeza buscaba una tregua de los pensamientos diarios, buscando como siempre perderse en alguna historia de fantasía: Me senté en mi cómodo futón, con una cobijita en las piernas, pijama, luz tenue, cigarrillos a un costado y nuevamente García Márquez en mis manos...

Escuché una guitarra, la guitarra practicante de mi marido, con aquellos sonidos que reconozco a fuerza de escucharlos una y otra vez... Levanté la mirada y mis ojos recorrieron uno a unos los espacios de mi hogar, respiré y la música que salía de esas manos prodigiosas se confundío con mis pensamientos, la sentí entrar por mis poros y por mi aliento...

 ¡Todo era perfecto! Mi mundo, mi lugar y mis afectos. Todo estaba bien, entonces caí en la cuenta de que eso que había soñado lo estaba viviendo, detalle a detalle, con su simplicidad y su grandeza, no faltaba nada... gracias a dios pude hacer esa pausa y reconocerlo. Si, todo eso que anhelé desde siempre se había convertido en realidad... Volví a respirar y agradecí a cielo por haberme regalado mi pequeño paraíso.

Peripecias de una mexicana que se inscribe a la Junta de Clasificación Docente

Peripecias de una mexicana que se inscribe a la Junta de Clasificación Docente

o "las batallas ganadas de Lucero por hacerse un lugar..."

Conseguí (después de 4 años de vivir en Argentina) inscribirme a la Junta de Clasificación Docente, dicha junta te permite ser parte del "sistema" docente y concursar para cargos en las distintas instituciones de la nación (o en este caso de la provincia)...

No lo alargo mucho...Tuve que llevar jurisprudencias de inconstitucionalidad a la regla de inscribir sólo a argentinos, llevar el nuevo decreto donde se exime de presentar DNI (documento nacional de identidad) a quienes por cuestiones de la administración pública aún no lo hayan recibido (lo tramité hace más de un año...) homologar título y posgrado hechos en el extranjero, así "informar" y comprobar a los burócratas los convenios internacionales de reconocimientos de estudios (incluídos el apostilles de la Haya). Además de Legalizar, notariar, certificar 2000 papeles, cumplir los años de residencia "legal" (2), sonreirle a los idiotas que te encuentras en cada mesa de informes y recepción de documentación...

Explicarles con cara de Angelina Jolie (cara de házme el favor y te hago el "favorcito") a cada pelotudo que me tenía que firmar algo que era para el viernes si, o si, escaparme y vigilar detrás de las puertas a los encargados o responsables de tenerme las cosas a tiempo (mi mamá siempre dijo no te vayas a las patas si puedes ir directo a la cabeza), mantener mi boquita cerrada ante cada imbécil (hombre o mujer) que esgrimía argumentos y actos discriminatorios (a los extranjeros en general) o que simplemente "se le olvidó" hacer el trámite... un largo peregrinar por cuanta institución gubernamental existes en el país y la provincia...

Algo así como el anuncio de México donde pedían los apuntes de historia y las boletas del kinder... si, todo eso lo padecen los argentinos día con día, con el pequeño detallito (¡hello!) que soy extranjera y las cosas cuestan mucho más. Peeero, lo conseguí, me salí con la mía en tiempo y forma... Una vez más puedo aplaudirme un nuevo logro, ahora ya soy plenamente parte del sistema... Lo logré, la modestia no es mi fuerte porque no tengo que serlo, una vez más comprobé que mis metas las cumplo, como decía mi hermano: Siempre consigues lo que quieres, aunque tengas que llorar, suplicar, gritar, etc... Si!

Lo conseguí! El sistema está hecho para derrotarte, me parece que es "un filtro" en el que sólo entra quien tiene los huevos (en mi caso los ovarios) de arremeter contra él; no vencerte, no aceptar JAMÁS un "no" por respuesta. Me quedan muchas luchas por delante (entre ellas que reconozcan toda mi formación y experiencia docente, así como todos mis otros estudios realizados en México), pero hoy le gané una mano al sistema, y por eso brindo por mí! Que venga la que sigue, pues cada vez soy más fuerte!

Me llevó 4 años che! 4 años (los cumplo el 19 de agosto...)
Lucero*

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El REY ha muerto...

 ¡Viva el REY!

Ahora si... oficialmente soy un adulto... murió una etapa, murió la inocencia, el vivir sólo por placer: Reír, bailar, soñar! Qué bellos años, qué esplendorosos años... Ahora lo sé... se han ido, si... Aunque no lo quise tuve que crecer...
Lu*

Experiment-ando...

Experiment-ando...

Ella...

Se levantó de la mesa sin detenerse a mirar, borracha, completamente embrutecida, tropezando con mesas, gente, vasos, sillas, recuerdos, sudores y pesadillas. No le importó rasgar su vestido, no le importó que la llamaran alcohólica, idiota, demente... Salió de aquel lugar -¡tuvo que salir de aquel lugar!- se sacó el sombrero de encaje percudido, tomó aire, respiró; caminó por las húmedas y oscuras calles de Buenos Aires, inhóspitas, crueles, implacables para seres como ella en cuyos ojos se reflejan el olvido y la desesperanza. Si, las noches de Buenos Aires están llenas de personajes que perdieron la voz a fuerza de gritar sin ser escuchados, rengos de sueños sin mordaza, mutilados de alma, repletos de búsquedas fallidas.

Caminó sin rumbo con ligereza, un perro la seguía suplicante, ella detuvo su paso, sacó la botella que guardaba en el tapado roído, bebió y arrodillándose recibió una única caricia: la lengua del perro lamiendo su mano huesuda olorosa a hierba, sexo y vinagre; abrió los ojos como un lamento y poniéndose en pié  hizo un gesto amenazante al lastimoso animal que la miró confundido y decidió alejarse. Una mueca le siguió a la sonrisa, se limpió la cara con el mugriento puño y retomó su marcha haciendo sonar sus tacones sobre el asfalto.

Ella era así, si, ahora era así... Había perdido la cabeza, había entrado y salido del loquero, había prometido no volver a tomar, olvidarse de las pastas para siempre... juró y perjuró mas no pudo cumplir, y es que, es que cuando su cabeza conseguía al fin estar en su sitio, pertenecer por unos segundos al mundo corrupto del que intentaba escapar, un inmenso dolor se clavaba en su espalda atravesándola toda, partiéndola en pedazos. Ella fue no lo que quiso, si no lo que pudo, con esa madre católica y ese padre bohemio cuasi pelotudo, con esas hermanas idiotas y esos hombres que sólo cogiendo pretendieron dominarla. Ella fue lo que pudo en el país del olvido.

Con la mierda en los zapatos intentó bailar, con unas manos ahorcando su larguísimo cuello intentó zafar y conseguir, con las ansias desbocadas intentó, inútilmente, volar. Su más grande insensatez fue no dejarse convencer por las voces oscuras y malintencionadas que prometían -siempre prometen- la iban a salvar; ella no creyó en las falacias de la sociedad, entendió desde joven los espejismos de la civilización esas, "luces" que conducen al hambre de muchos y las panzas llenas de unos cuantos.

Se detuvo frente a una casa, sorbió lentamente la botella, miró de reojo y llamó, del otro lado de la puerta resonaban canciones empalagosas, esas que invitan a pensar y alcoholizarse, volvió a llamar, volvió a beber; el viejo conocido de voz ronca salió a su encuentro y saludándola con una gélida alegría la hizo entrar, le sacó el tapado y la botella, la besó despacio mientras ella fijaba la vista en el arpón que se anunciaba al fondo de la habitación. Encendieron un porro, hablaron del tiempo y la cacería de ballenas, de los versos de boleros y de guitarras cansadas; ella quería olvidar mientras yacía sobre la cama de ese hombre, su mente se alejó, llevándola -quizá- hacia lugares lejanos donde bastaban un enérgico pas de bouré y un tambaleante demi plié, para en un intento desesperado, aferrarse a la vida y recobrar la fé.

 

Lu*

Adiós Amigo...

Adiós Amigo...

Maestro, guía, cómplice, camarada, compañero, hermano, padre, remanso, inspiración, ejemplo; fuerza y paz de todos, toditos mis días...

 
Adiós Mario...
¡Gracias Benedetti!

 

Chau número tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

 

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

 

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

 

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

 

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

 

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

 

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

 

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

 

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos y mirándote.

 

 

Mario Benedetti
(1920 - 2009)

Si mi Corazón no Basta...

Si mi Corazón no Basta...

Entonces ¿qué hago aquí?

No me Levanto...

No me Levanto...

Por dios, no me levanto...

Una y otra y otra vez... lo intento, lo creo, lo siento y al piso otra vez... Estoy cansada. Tengo el alma agotada de luchar, los ojos hinchados de llorar y un dolor en el pecho... ahí... justo en el centro... Un hueco en el estómago, desasosiego... Ya me habían avisado que la vida era así, que en nada se parecía a lo que soñaba de niña, ya me habían avisado y no quise oír... me tapé los ojos para protegerme y confié en las estrellas mi luz y en las plegarias mi camino.

Ya no puedo levantarme, creí o quise creer que podía hacerlo y hoy... no puedo sonreír. Todo está mal, cada uno de los aspectos de mi vida están fracasando, sólo quiero dormir y no despertar... sólo quiero encerrarme y no salir más, no encuentro la salida! ¿dónde está? Dónde quedaron las sonrisas? dónde la inspiración? Hoy la vida me derrotó y no sé cómo continuar. Me ahogo ¡por dios me ahogo! ¿Hay alguien ahí?? Alguien que me expliqué por qué no bastaron mi alma y mi corazón!

Me arriesgué y perdí, soy una idiota... si... soy una idiota.

 

Lu*

23 de Abril...

23 de Abril...

Día Internacional del Libro y la Lectura.

 

"Los perros ladran, Sancho, señal que cabalgamos..."

 

Escape...

Escape...

Tres vueltas a la cerradura, alarma, colectivo!

Hola amiguita ¿cómo está tu hermano? -pregunté con preocupación y miedo-

-Bien Lu! ¡muy bien! ¡un milagro!

-Ay dios (nos abrazamos) qué bueno! me alegro tanto!

.... Sabés que te quiero ¿verdad?

- Si, lo sé, yo también te quiero.

- Chau

- Chau...

Hola Mujercita ¿Cómo estás? ¿cómo sigue tu mano? a ver...

- Bien Lu, sólo fué el golpe.

- Qué bueno! me alegro, pero ten cuidad con las sillas.

- Y, si... ¿no deberías estar trabajando?

- Y, si... debería! jajajaja.

- Chau.

- Chau...

Hola niña ¿cómo estás?

- Bien Lu y vos cómo estás?

- Bien, otra vez bien.

- Me alegro, estás hermosa!

- Hey gracias! Tú también estás divina! ¿Llegó mi libro?

- Si, aquí está. Lo pongo en la cuenta?

- Si por favor.

- Niña hoy pensaba en tí, me desperté esta mañana y como siempre prendí las noticias de México y... deberíamos hacer algo juntas. Tengo muchas ganas de trabajar contigo.

- Si, yo también ¿qué se te ocurrió?

- Mira, he estado pensando en hacer una obra sobre mujeres...

(Tema viejo y trillado) se escucha a lo lejos, una voz masculina por supuesto....

- Y bueh... volviendo a lo nuestro ¿qué opinas?

- Suena bien, pero ¿qué?

- No sé... algo que hable de nosotras de las mujeres de hoy. De las que luchamos por nuestra independencia y nos creímos las dueñas del mundo, de nosotras que caímos en la trampa de la revelación femenina y cada mañana depertamos sabiendo que trabajaremos el doble. De las mujeres que amamos a nuestros hombres y daríamos la vida por ellos, pero que sabemos que son y serán circunstanciales en nuestras vidas, de nosotras las que nos alcanza el reloj biológico y nuestras madres insisten ¿para cuándo? pero que… si nos sinceramos, aún no queremos, aún no estamos listas.

De nosotras, las que trabajamos, las que estudiamos, las que llevamos una vida diferente exactamente igual al resto, de nosotras que hemos cambiado nuestros sueños adaptándolos a cada paso; de nosotras que sabemos que podemos estar solas pero que no queremos dormir en cama vacía. Si, de las mujeres que en pleno siglo XXI tenemos que seguir luchando con el machismo disfrazado, de nosotras a quienes -aún hoy- nuestra sociedad llama putas por salir solas por la noche (dejando a nuestros pobres maridos desolados y cornudos). Putas por dar órdenes, putas por llevar las riendas de nuestras vidas.

De tí, de mí, de las mujeres de provincia y de las mujeres de capital, si... si, ya lo sé! se ha escrito y dicho mucho! Pero ni tú ni yo lo hemos hecho ni dicho, hablemos de nosotras como únicas y excepcionales, de mujeres que soportamos los delirios de nuestros músicos, de nosotras que aprendimos a callar para no pelear, de nosotras que aprendimos a mentirles a nuestros hombres y decirles ¡te necesito! De nosotras que vivimos doble vida: en la calle, modernas y triunfadoras, en la casa chongo y trapeador.

De nosotras que volvemos cansadas por la noche y tenemos que lidiar con la casa que se cae a pedazos. De nosotras, niña, de tí y de mí que sintiéndonos tan iguales no podemos reconocernos la una a la otra. De nosotras que nos admiramos y que nos miramos con recelo... De las mujeres que -pese a todo- hoy en nuestros países no podemos decir a los cuatro vientos que no queremos "hacer el amor", queremos sexo y punto! queremos BUEN sexo y punto!

- Me gusta! Lo hablamos con calma y lo planeamos, nos buscamos un espacio.

- Si, nos buscamos un espacio, mientras voy juntando material.

- Si, yo también.

- Ansío volver a los escenarios!

- Si, lo sé...

- Pusiste el libro en mi cuenta?

- Si...

- Bueno, chau.

- Chau...

 

Lu*

Después del Caos...

Después del Caos...

Vuelve la calma...

Al menos eso intento... Retomé el rumbo, encontré mis dioses, mis motores, mis anhelos... Si, he vuelto a ordenar las ideas, decidí parar y recomenzar. Volví a hacer las cosas que me apasionan, podrán ser tontería para los demás pero para mí son mi oxígeno: Leer, enseñar, soñar y escribir... Reubiqué mi persona como centro, si... todo ha vuelto a girar alrededor de mí...

Si, así debe ser... el camino te obliga a dejar pedazos de tí y pareciera que cuando llegas al destino no queda nada de lo que te motivó a caminar. No, no debo hacerlo más... debo procurar llegar entera, caminar entera, vivir entera. Dar solamente para recibir, amar solamente para ser amada, enseñar solamente para aprender... Si, seguiré adelante. No, volveré a postergarme...

Voy despacio... sin -aún- cantar victoria, observando cada paso, cada sentimiento, cada motivación... Inicié un proceso de "mirar pa’ dentro" estaré ahí lo que haga falta, lo que necesite; vigilando mi respiración, sintiendo lo que dice mi cuerpo... voy a andar despacito, viendo dónde piso, analizando por dónde paso. Deteniéndome ante la vorágine, minuto a minuto, despacio... despacito, sin apuro descubriendo poco a poco qué es lo que voy sintiendo.

 

Lu*

imagen: tiaruru

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Necesito a mi amigo...

Necesito a mi amigo...

Llevo meses deprimida, meses en los que no encontraba sentido... sólo visiones ficticias... Llevo meses llorando, peleando, culpando, blasfemando confundida. Menuda faena la mía, estoy buscando un psicólogo, alguien quien me ayude a ordenar mi cabeza, prioridades, sentimientos, frustraciones, realidades y mentiras.

Estos meses casi me cuestan mi matrimonio... fracasada en la vida, fracasada en el intento por encontrar el amor verdadero, otra vez sentí ese: "dios me equivoqué"  y tuve una gran pelea con Dios y también tuvimos nuestras reconciliaciones. Dudé de amar a mi marido, dudé de mí y de los motivos que me trajeron aquí.

Odié la Argentina con todas mis fuerzas, estaba enojada y buscando razones para enojarme, desde luego aquí es muy fácil encontarlas... gritan, traicionan, faltan el respeto, humillan y discriminan. Es fácil culpar al auto-exhilio de tanta desesperación, es sencillo  culpar a una sociedad entera por lo que son y no me gusta, pero yo vine aquí sola... nadie me obligó.

Estuve, durante meses, tratando de escapar de una realidad que me atosiga, me oprime y no me deja respirar. Me llené de trabajo, actividades, estudios, salidas y cerveza, deseando con locura un porro que me sacudiera la cabeza. 34 años y aún no sé lo que es ser madre... me duele, cada mes -cuando viene la regla- se convierte en un lamento silencioso en el baño, un mal humor constante, desesperanza y duelo.

Y los culpé a todos, y me culpé a mí. Llegué a creer que había arruinado mi vida, llegué a creer que todo por lo que luché se desvanecía, que mis sueños eran tontas chiquilinadas, me convencí de que el amor no existía y que la vida -mi vida- era una porquería. Una semana sola, sin marido en casa, sin trabajo abrumador, sin salidas desesperadas; una semana sola, televisión, libros, "mi" música y yo... bastaron para entenderlo todo:

Necesito a mi amigo... así de simple.. Necesito a mi Beto, a mi confidente, a mi fongus, mi ever after. Necesito hablar con todas las verdades en la boca, hablar, hablar, hablar. Decir todo lo que pienso y siento, llorar, reír a carcajadas, lo necesito a él porque él me hacía sentir importante, me admirada y ¡por dios! necesito admiración! Admiración por la vida, las luchas, las equivocaciones... Esa admiración que te alienta a seguir adelante y te escupe las verdades a la cara... esa admiración que viene del alma y te dice: "tas bien pendeja", "órale!, no manches".

Te necesito Jaime Alberto! tus fotos, tus abrazos, tus palabras, tus mentadas de madre. Necesito tu verdad porque es muy similar a la mía; necesito contarte la neta del planeta, sin miedos ni aldulteces; quiero sentirme idiota a tu lado, absolutamente idiota porque contigo no necesito estar a la defensiva, contigo no preciso esforzarme por brillar porque tus ojos me llena de luz y cuando llega la oscuridad puedo decirte "estoy perdida", "ayúdame por favor", o como sólo tú y yo lo sabemos: "sólo escúchame, no me des consejos".

Te extraño cabrón! Pinche Beto ¡ay cómo te extraño! La complicidad en la mirada, en los gestos, hablar con el silencio. Me haces falta en este momento de mi vida, ahora que somos "grandes", ahora que comienzan a concretarse los proyectos y hace falta un nuevo impulso para continuar la vida, ahora que somos lo que pensamos ser, ahora que empezamos a pagar las facturas de lo que nos atrevimos y de aquello en lo que fuímos cobardes. Te necesito en mi vida ¡por dios santo! te necesito mi amigo...

 

Con una chingada.... ¡cómo te necesito!

Lu*

(en este mundo que va a la velocidad del rayo, aguanto el vuelo más si me agarro de tu mano, acompáñame hasta donde quiera llegar)

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